Así que tocaremos momentos sensibles de sufrimiento propio, procurando responder del mismo modo que respondimos al sufrimiento de un ser querido: con fortaleza y coraje frente al sufrimiento, con sabiduría para no enjuiciarnos ni alimentar la culpa, con amabilidad y un deseo auténtico de que estemos bien y podamos liberarnos del propio sufrimiento.
Este es un paso fundamental al que no estamos muy acostumbrad@s y que puede generar la sensación (errónea) de ser egoístas o autoindulgentes. Nada de eso es cierto ni vamos a cultivarlo.
Para poder profundizar en la idea del autocuidado compasivo puede ayudarnos la psicóloga Kristin Neff que ha desarrollado toda una teoría y práctica de la autocompasión, enfatizando tres elementos esenciales:
- mindfulness para darnos cuenta del sufrimiento propio, sin sobreidentificarnos con él
- humanidad compartida para darnos cuenta de que nuestro sufrimiento es una expresión de ser humanos y que muchas otras personas sufrirán igual que nosotr@s
- autoamabilidad en el trato a un@ mism@.
Puedes ver alguno de sus vídeos tan inspiradores
Muy recomendable su libro Se amable contigo mismo
Y dos libros sobre comunicación no violenta:
de Marshall Rosenberg de Pilar de la Torre

También es muy inspirador este vídeo sobre las distintas voces que pueblan nuestras cabezas y que pueden generar un gran sufrimiento
Y explorar nuestros sistemas de regulación emocional


